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ER GUACHINCHE

Todo lo que nada, corre o vuela... a la cazuela.

miércoles 3 de agosto de 2011

Garam masala


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Una mezcla de especias de la India muy apreciada es el Garam masala (mezcla caliente). Aunque puedes encontrar esta mezcla de especias ya preparada, siempre se valorarán más todas sus características si la hacemos al momento para condimentar el plato, moler, rallar o triturar cada especia en su momento hace que todo su sabor y aromas sean entregados a nuestro guiso.
Lo ideal es encontrar el equilibrio entre todas ellas, y es que como siempre sucede, hay distintas variantes a la hora de elaborar esta mezcla de especias, la mezcla original del Garam masala se elabora con canela, clavo de olor, nuez moscada, cardamomo y pimienta negra.
Puedes encontrarla también con comino, jengibre, sésamo, mostaza, cilantro, laurel… lo bueno de las mezclas de especias es que cada cual puede lograr su combinación perfecta, aunque se pierde la tradicional, de lo que se trata es de disfrutar comiendo.

Algo que sí que hay que tener en cuenta a la hora de incorporar las especias es el momento más apropiado, en el caso del Garam masala es preferible añadirlo hacia el final de la cocción para disfrutar plenamente de su sabor y su perfume.
Si vas a hacer tu Garam masala en casa, prueba de tostar ligeramente las especias enteras antes de molerlas (excepto la nuez moscada), desprenderán su esencia mucho más. Si haces más de la cuenta, consérvalo en un bote hermético.
En cuanto a qué platos le viene bien esta mezcla de especias, no hay límites, carnes, pescados, arroces… resulta muy versátil y nos permite potenciar muchos sabores.
Los amantes de las especias encontramos en ellas un paraíso con el que seducir a nuestro paladar, las combinaciones son innumerables y cada país cuenta con mezclas propias que caracterizan su gastronomía. Es un placer aprender y poder apreciar todas las culturas gastronómicas.

miércoles 27 de julio de 2011

Whoopie pie

                                                   
No se conoce con certeza el origen del Whoopie pie, pero se cree que es un dulce creado por las mujeres Amish de Pensilvania, y que su nombre se debe a que la familia (el marido o los hijos), al descubrir que en la bolsa del almuerzo tenían preparado uno de estos dulces, gritaban contentos ‘whoopie’, porque además de ricos, parece ser que tenían el tamaño de una hamburguesa. Al menos es simpática esta historia que hemos podido leer aquí.
Leemos también que el Whoopie pie se popularizó en Nueva Inglaterra alrededor de 1930 gracias un programa de radio en el que se promocionaba un libro de recetas titulado Yummy book y que contaba entre sus páginas con la receta del Whoopie pie. Lo hemos encontrado aquíhttp://www.marshmallowfluff.com/media/pdf/yummybook.pdf  y efectivamente, aparece la receta de Whoopie pie, aunque en inglés. Encontraréis muchas otras recetas dulces y todas coinciden en un ingrediente específico, los malvaviscos (también conocidos como nubes o marshmallow).
El malvavisco es uno de los ingredientes que componen el relleno de estas galletas, la receta más popular se elabora con mantequilla o margarina, azúcar, vainilla y malvaviscos. Mientras que la masa de las galletas es tradicionalmente de chocolate, además de los ingredientes habituales de una masa dulce, harina, huevos, grasas (en este caso aceite vegetal), azúcar, algo de leche, vainilla y levadura.
Este dulce, que se puede definir como una galleta rellena o un sándwich dulce, más que como un pastel, se está haciendo muy popular en Estados Unidos y en Francia, cada vez es más fácil encontrar libros con recetas variadas de whoopie pies y también moldes para hacer las galletas perfectas. El libro (en inglés) se titula Whoopie pies, difícil de olvidar, y lo podéis ver en Amazon, donde además hay un vídeo en el que las autoras nos muestran su elaboración artesana, mientras que los moldes los hemos encontrado en esta http://www.decuisine.co.uk

jueves 21 de julio de 2011

ENSALADA EGIPCIA CON DUKKAH



Hoy os traigo la receta de la ensalada, no parece que tenga nada extraordinario. Y no, no tiene nada extraordinario, los ingredientes son muy sencillos y habituales en nuestras ensaladas: pimiento rojo, tomate, cebolla, huevo duro..., salvo una cosa, un condimento con el que la espolvoreamos y que le confirió una textura expectacular y exquisita: el Dukkah.


El dukkah es una mezcla de semillas y frutos secos muy popular en Egipto,  este condimento se sirve varias veces a lo largo del día, en el desayuno, en los tentempies, en los mezze...


ENSALADA EGIPCIA CON DUKKAH

Ingredientes (para 4 personas)
Para la ensalada:
1 pimiento rojo a tiras
3 tomates medianos a gajos
300g de judías blancas cocidas
1 cebolla roja a rodajas finas 
(yo ese día no tenía cebolla roja y la puse blanca)
12 aceitunas negras
(se nos olvidaron y después de haber hecho la foto nos dimos cuenta!!!!, pero aún se las pusimos)
2 huevos duros cortados en cuartos

Para el aliño:
1 cucharada de cilantro fresco picado
4 cucharadas de aceite de oliva
1 cucharada de vinagre

Para el dukkah:
SE NECESITA MORTERO
50g de almendras o avellanas enteras
40g de semillas de sésamo
25g de semillas de cilantro
5 g de semillas de comino
1 cucharadita (de café) de sal gruesa o sal maldon
1/4 cucharadita (de café) de pimienta negra picada

Preparación:
1.- Primero preparar el dukkah: calentar una sartén y añadir las almendras y semillas sin dejar de remover durante 30 segundo. Después pasarlas a un mortero y machacarlas. Agregar la sal y la pimienta y seguir machacando, dejando trozos irregulares.

2.- Colocar los ingredientes de la ensalada en la fuente donde se vaya a servir.

3.- Aliñar la ensalada con el aceite, el vinagre y el cilantro. Espolvorear con el dukkah.


sábado 11 de diciembre de 2010

jamon de Pato

El jamón de pato es un producto preparado que a diferencia de lo que conocemos como jamón (la pata trasera del cerdo, y actualmente también de otros animales), se elabora a partir de la pechuga, también conocida como magret, proporcionándonos así una pequeñas lonchas de carne de pato curadas de forma similar al jamón curado, que nos dan muchas posibilidades en la cocina. Es un producto fácil de obtener, por eso queremos mostraros cómo hacer jamón de pato, podréis obtener una pieza completa de‘jamón de pato’ de calidad, resultando mucho más económico que los ridículos sobres de este preparado



Si en alguna ocasión habéis hecho salmón marinado, la técnica es prácticamente la misma, igual que para hacer el lomo curado, que también lo tenemos en mitad de su proceso y en breve os contaremos cómo hacerlo. Hay que decir que hay distintas formas de preparar la pechuga de pato para su curación, y la que nosotros os proponemos es de lo más sencilla, tomad nota y probadlo, a medida que cojáis confianza con la elaboración podréis ir realizando vuestros cambios, tiempos de curación, matices de sabor… por ejemplo, se puede añadir un poco de sal ahumada para aportarle este sabor, otras especias además de la pimienta negra, como por ejemplo el enebro, que le sienta muy bien, o romero, ajo, pimentón…

Ingredientes

1 pechuga de pato, 700 gramos de sal gorda (aproximadamente, depende del tamaño de la pechuga), pimienta negra recién molida un poco gruesa y una cucharada de grasa de pato o en su defecto, de aceite de oliva virgen extra.

Elaboración

Limpia bien el magret de pato, debe estar bien seco. Pon en un recipiente que tenga un tamaño ligeramente superior a la pieza de carne, una cama de sal, coloca encima el magret por la parte de la piel y cubre con más sal gorda, dejando el magret totalmente cubierto y prensando un poquito con la palma de la mano. Tapa el recipiente y guárdalo en el frigorífico, en una de las zonas más frías.
Pasadas entre 12 y 20 horas, según el punto de sal que tenga, retira el pato de la sal limpiándolo bien para que no queden restos. Mezcla entonces la pimienta negra con la grasa de pato y pinta con este preparado el magret.

A continuación hazte con una brocheta y un trozo de cuerda de cocina, habrá que colgarlo para su curación. Pon un extremo de la cuerda en la punta de la brocheta y pincha el magret por el lado más ‘feo’ para atravesarlo. Retira la brocheta y ata las dos puntas de la cuerda, ahora ya puedes ponerlo en un gancho y colgarlo para su curación.
Para conseguir un buen jamón de pato, debes conservarlo en un lugar frío, seco y sin corrientes de aire. Si lo tienes que poner a la intemperie, hazle una especie de funda con una tela que deje pasar el aire, pero sobre todo colocándola de forma ‘globosa’, que ésta no entre en contacto con la carne, pues debe facilitarse su secado y curación. El jamón de pato que veis en la imagen superior lleva curando seis días, aún le pueden quedar diez días más.
No se puede decir con certeza qué tiempo necesita cada pieza, pues depende de su tamaño y del clima, la humedad, etc., del lugar en el que se realice el proceso, pero probadlo, os va a sorprender y seguramente repetiréis.
Si tenéis poco tiempo para preparar vuestro jamón de pato, comprad una pechuga de pato que no sea muy gruesa, y una vez que esté casi curado, cortarlo en lonchas y acelerar así su secado, aunque quizá os guste más jugoso, pero conservarlo siempre a baja temperatura, entre 4 y 10 grados.

martes 21 de septiembre de 2010

asi si se trabaja bien!! jaja

video

Scones

Los scones son unos deliciosos panecillos delgados, individuales, similares a una galleta pero un poco más gruesos, en plan bollito. Son originarios de Escocia y tradicionalmente consumidos en Gran Bretaña con el té de las cinco. Actualmente se degustan a cualquier hora del día, como desayuno o merienda y también como acompañamiento en las comidas.

Los scones son un pan rápido, de elaboración dulce o salada, que se sirven recién hechos, se pueden tomar solos o rellenarlos con mantequilla, mermelada, miel o lo que más nos guste. Es muy común la elaboración de scones con pasas de Corinto y los scones de queso (queso cheddar, parmesano…).

En Estados Unidos han adoptado estos panecillos pero hacen una variante más seca, más grandes y en mayor proporción son elaboraciones dulces. Suelen elaborar scones con frutos rojos, frutos secos o chocolate.

Argentina también es un país que, gracias al legado gastronómico de ingleses, irlandeses o galeses inmigrantes, consume scones junto al tradicional mate, al café o al té.

Además de los tradicionales scones redondos (sean perfectos o irregulares), también se le pueden dar otras formas, la más común es la de triángulo, como la de estos scones integrales. En cuanto a las combinaciones con las que hacer estos bollitos ingleses, cada vez hay más. Además de las distintas harinas que se pueden utilizar, podemos disfrutar de scones de jengibre, de calabaza, de patata, de distintas frutas como la manzana con canela, albaricoques, etc.

sábado 7 de agosto de 2010

Conserva de atún en aceite de oliva

Ingredientes

1 kilo de bonito del Norte, 2 litros de agua (aprox.), 25-35 gramos de sal (variar al gusto, mejor no excederse, si va a formar parte de ensaladas u otros platos, se condimentará más) y aceite de oliva virgen extra de sabor suave.

Elaboración

Generalmente en la pescadería te ofrecen rodajas un poco gruesas para hacer el atún en aceite, pero puedes pedirlas más gruesas aún para sacar buenas piezas que presentar después en los platos. Recuerda que la ventresca es la parte más apreciada del atún por su sabor y su textura, y si la vas a envasar, hazlo separándola del resto de conservas.

Para que la elaboración del bonito en aceite sea más sencilla y limpia, antes de cocerlo retira todas las espinas y la piel, también la zona de la carne más oscura. Pon una olla con el agua y la sal al fuego, y en cuanto rompa a hervir introduce el bonito (que debe estar totalmente cubierto por el agua), si los trozos son muy grandes, déjalo diez minutos a fuego mínimo y después apaga el fuego, si son trozos más pequeños, una vez que los introduzcas en el agua, apaga el fuego y tapa la olla, (en ambos casos) dejándolo cocer con el calor del agua durante un mínimo de media hora.

A continuación escurre el bonito manipulándolo con cuidado para que no se rompa o se abra en lascas, conviene dejarlo enfriar en un escurridor y dejarlo el tiempo necesario para que quede bien seco, puedes ponerlo en el frigorífico con papel de cocina absorbente unas horas, hasta que pierda toda el agua.

Finalmente, introduce el atún en los tarros esterilizados (hervidos minino 10 min en agua limpia) de un tamaño adecuado para que queden bien llenos de pescado y termina añadiendo aceite de oliva virgen extra hasta rellenar totalmente el tarro y cubriendo perfectamente el atún. El último paso es hacer el baño maría para hacer la conserva. Otra opción es hacer pequeñas cantidades para consumo habitual, que también merece la pena, puedes conservar el atún en aceite de oliva en el frigorífico, espera uno o dos días antes de servirlo.